9 Jun 2011

SUICIDIO CON COPYRIGHT

La una era rubia. La otra era morena.
La una tenía los ojos claros. La otra unos misteriosos ojos verdes.
La una venia del oeste. La otra venia del este.
La una tuve dos hijos. La otra casi tuvo dos.
La una era grácil como una gata. La otra felina como una pantera negra.

Pero ambas eran mujeres frágiles, ambas conocieron al hombre equivocado, ambas fueron engañadas, ambas fueron destruidas por él, ambas se suicidaron…

La una falleció en 1963. La otra se murió en 1969.
La una salvo sus hijos. La otra cogió a su niñita de la mano.
La una era Plath. La otra era Wevill.
La una era Sylvia. La otra era Assia.
La una era la esposa. La otra era la amante.
El demonio era Ted Hughes!

La una no pudo soportar más la humillación y la falta de dignidad. La otra estaba poseída por el fantasma de Sylvia a quien atribuía sus ganas de suicidarse.

Sylvia abrió la llave del gas, dejando a salvo sus hijos en el dormitorio con galletas y leche.
Assia arrastro la cama en la cocina, disolvió somníferos en agua y se lo dio de beber a su hijita de cuatro años para luego abrir, ella también, la llave del gas.
El demonio era Ted Hughes!

Hughes era un hombre vil, un seductor y un mujeriego.

El matrimonio de Sylvia fue del tipo tormentoso desde el principio.
La relación amorosa de Assia fue del tipo “esclava-dueño”.

Ambas mujeres llevaban diarios. El último de Sylvia fue destruido tras su muerte. Los de Assia fueron publicados en 2006.

Nunca llegaremos a conocer lo que opinaba Sylvia de su querido esposo, Ted, pero tenemos el testimonio de Assia, y Hughes sale retratado como un hombre frio y profundamente egoísta, que hizo de ella otra víctima y no la seductora causante de su infidelidad.

Nunca se casó con ella y no estaba en sus planes de futuro.
Era un viudo, que vivía con su amante en el domicilio conyugal, que era padre de tres hijos, y que mantenía dos relaciones amorosas más al mismo tiempo.

Según él, la muerte de Sylvia era inevitable pues había estado flirteando con el suicidio desde su infancia.
Según él, no se había dado cuenta ni de la tristeza ni de la desesperación de Assia sino se habría casado con ella…

Creo que ambas “hablaron con Dios, pero no había nadie en el cielo*” y creo que ambas “cerraron sus ojos y el mundo entero se cayó muerto. Abrieron sus ojos y todo había vuelto a nacer*”.

Creo que ambas dijeron: “¡BASTA YA!” e hicieron lo mejor que pudieron.


En 1982, Sylvia Plath ganaba el premio Pulitzer póstumo.
En 1998, fallecía Edward Hughes.

“La muerte debe ser tan hermosa. Tumbarse en la suave tierra marrón, con la hierba ondulando sobre la cabeza y escuchando el silencio, sin pasado ni futuro.
Olvidarse del tiempo. Olvidarse de la vida, estar en paz.”*

*palabras de Sylvia





COPYRIGHT SUICIDE

One was blonde. The other one was a brunette.
One had beautiful clear eyes. The other one had mysterious green eyes.
One came from the West. The other one came from the East.
One had two kids. The other one had almost two as well.
One was as graceful as a cat. The other one was feline as a black panther.

Both were fragile women, both met the wrong man, both were cheated by him, both were destroyed by him, both committed suicide…

One passed away in 1963. The other one died in 1969.
One kept her kids safe. The other one took her little daughter by the hand.
One was Plath. The other one was Wevill.
One was Sylvia. The other one was Assia.
One was the wife. The other one was the mistress
The devil was Ted Hughes!

One couldn’t stand humiliation and her lack of dignity any more. The other one was haunted by the ghost of Sylvia whom she blamed for making her suicidal.
Sylvia gassed herself, leaving her kids safe in their room with milk and cookies.
Assia dragged a bed into the kitchen, dissolved sleeping pills in water and gave it to her four years old daughter then gassed themselves.
The devil was Ted Hughes!

Hughes was an abusive man, a philanderer and a womanizer.
Sylvia’s marriage was a troubled one since the beginning.
Assia’s love affair was the “slave-master” kind.

Both women kept diaries. Sylvia’s last one was destroyed after her death.
Assia’s ones were published in 2006.

We will never know Sylvia’s opinion about her dear husband, Ted, but we have Assia’s testimony, and Hughes emerges as a cold hearted and deeply selfish man, who made of her another victim instead of the temptress who lured him into infidelity.

He never married her and had no intention to do so.
He was a widower, living with his lover in his wife’s home, father of three kids, and engaged in two other love affairs at the same time.

According to him, Sylvia’s death was inevitable as she had been flirting with suicide since her childhood.
According to him, he wasn’t aware at all about Assia’s sadness and distress, otherwise he would have married her…

I guess both women “talked to God, but the sky was empty*” and I guess that both women “shut their eyes and all the world dropped dead. They lifted their eyes and all was born again*”.
I guess both women said: “ENOUGH!” and did their best.

In 1982, Sylvia Plath won the posthumous Pulitzer price.
In 1998, Edward Hughes passed away.

“Death must be so beautiful. To lie in the soft brown earth, with the grass waving above one’s head and listen to silence. To have no yesterday and no tomorrow.
To forget time, to forget life, to be at peace”.*

*Sylvia’s quotes.



 




6 Jun 2011

CANDAULO

Una de mis escenas preferidas de “El Paciente Ingles” es la de la acampada en el desierto, donde Kristin Scott-Thomas cuenta a Ralph Fiennes y a Colin Firth la historia de Candaulo.
¿Pero quién era Candaulo?

Según Heródoto, Candaulo era el rey de Sardes y estaba casado – que raro ^_*** - con una mujer bellísima.
Giges, que era su guardia favorito y su confidente, sabia hasta qué extremo el monarca estaba enamorado de su esposa, la Reina.

Candaulo siempre elogiaba su infinita belleza, pues para él era el ser más hermoso de la Tierra. Fue por esto que le dijo a Giges: “Un hombre siempre confía más en sus ojos que en sus oídos” e ideó un plan para que pudiera verla completamente desnuda.
Giges se horrorizó y le pidió al Rey que no hiciera de él un delincuente.
“Te esconderé detrás de la puerta de nuestra habitación: desde allí podrás contemplarla tanto como quieras, pues ella se desviste allí y deja sus prendas en una silla que hay cerca  de la puerta.”

Llegó la noche y la Reina se desnudó como siempre: se iba despojando de sus prendas una por una y las dejaba sobre la silla. Se quedó desnuda y se dirigió hacia la cama, temblando, pues había visto a Giges escondido en la oscuridad. Pero no dijo nada al darse cuenta de lo que le había hecho el Rey, sin embargo decidió que se vengaría.

A la mañana siguiente, envió su más fiel criada a por Giges. No era nada sorprendente así que el soldado se presentó ante la Reina quien le dijó de forma brusca, que tenía dos opciones: “Mata a Cándaulo, hazte con su trono y reina conmigo o bien morirás en el acto, pero uno de vosotros dos debe morir; mi marido por haberme traicionado, o bien tu por haberme visto desnuda cuando no debías.”
Giges se quedó destrozado, pero no tenía alternativa así que decidió vivir.

Llegó la noche y siguió a la Reina en su dormitorio. Esta le pusó un cuchillo en las manos y lo escondió detrás de la misma puerta donde había estado la noche anterior. Cuando Candaulo se quedó dormido, Gigas lo apuñaló según lo previsto…

Se casó con su viuda e usurpó su trono… pero como contaba con varios adversarios en la corte, fue sometido a Apolo quien habló a través del Oráculo de Delfos confirmándolo como Rey de Lidia.

FIN

Moraleja:
Nunca dejéis una silla cerca de la puerta de vuestro dormitorio ^_***. 


CANDAULES

One of my favourite scenes in “The English Patient” is the one where Kristin Scott-Thomas tells Ralph Fiennes and Colin Firth the story of Candaules, while sitting around a camp fire in the desert.

But who was Candaules?
According to Herodotus, Candaules was the King of Sardes and was married – how strange ^_*** - to a beautiful woman.
Gyges, who was his favourite bodyguard and his confident, knew how much the King was in love with his wife, the Queen.

Candaules was always eulogizing her extreme beauty as according to him, she was the most beautiful creature on Earth. For that reason he said to Gyges: “Well a man always believes his eyes better than his ears” and contrived to show her entirely naked to him.
Gyges was horrified and asked his King not to make a criminal of him.
“I will hide you behind the door of our bedroom; you will be able to gaze on her at your leisure, as she leaves her clothes on a chair by the door.”

Came the night and the Queen did as expected; she took her clothes off, one by one and put them on the chair. She stood there naked and then walked to her bed, shuddering as she saw Gyges hidden in the dark. She said nothing at all as she realized what the king had done to her, but decided to have her revenge.

The next morning she sent her most reliable servant for Gyges. There was nothing strange in that and the soldier presented himself to the Queen who abruptly gave him two choices: “Kill Candaules and seize his throne with me or die yourself on the spot, but one of you has to die; either my husband for betraying me, or you for seeing me naked when you shouldn’t”.
Gyges was torn but had no alternative and he decided to live.

Came the night again and he followed the queen to her bedroom. She put a knife into his hands and hid him behind the same door where he stood the previous night. When Candaules was asleep, Gyges stabbed him, as accorded...

He married his window and usurped his throne... but as he had several opponents in his court, he was submitted to Apollo who spoke through the Delphic Oracle confirming him as King of Lydia.

END OF THE STORY

Morality:
Never leave a chair next to your bedroom door ^_***.


 



5 Jun 2011

LADY PLUMA

Me gustaría decir unas cuantas palabras acerca de Plume. Plume es su apodo por tener uno de los oficios más bonitos que pueda soñar una mujer: cuenta cuentos, Plume es una escritora de cuentos infantiles.

También es mi mejor amiga francesa desde los quince años: fuimos compañeras de instituto durante tres años y luego la vida nos separó para volver a juntarnos treinta años más tarde. ¿Y sabéis qué? Estos treinta años resultaron ser ayer.

Compartimos la misma habitación de hotel durante un fin de semana en Estrasburgo hace dos años, junto a otros compañeros de colegio, en un revival de adolescentes, y fue muy divertido.

Plume es una morena alta, muy mona, con ojos color chocolate, una sonrisa enorme y un soleado acento francés.
No desvelo nada personal ni intimo sobre su vida, pues es una escritora conocida, si os cuento que está casada con un hombre impresionante con un trozo de cielo azul en los ojos, que tienen tres hijos maravillosos y una casa llena de colores, en el sur de Francia, donde viven.

Nunca me he tropezado con una mujer más positiva ni optimista, ni divertida, ni sonriente, ni más deliciosa que ella. Plume es como un personaje de cuento de hadas. Es una brujita encantadora que encandila a todo el mundo.

En octubre del año pasado, mientras se echaba una pequeña siesta junto a la chimenea, tuvo un mal sueño. Una bruja fea y malvada, despechada en uno de sus libros, le toco el escote y le diagnosticarón un cáncer de pecho… pero… Plume tiene una hada madrina que mandó llamar a los mejores magos (médicos en nuestro mundo) para salvarla y protegerla.
Hicieron un trabajo tan estupendo y va a ser operada a mitades de junio. Estos magos son tan buenos y tan optimistas que Plume ya ha planificado sus vacaciones de verano en Grecia para encontrarse con Ulises y el Ciclope.

Ella sabe que puede contar conmigo. Ella sabe que la llevo en mi corazón. Ambas sabemos que aun tiene toneladas de cuentos por contar y que al igual que en los cuentos de hadas, va a vivir feliz y a comer perdices con su Príncipe Azul.

El día de la operación, todos los personajes de sus cuentos estarán sentados en su habitación, junto a su familia, cuidando de esta bella durmiente hasta que vuelva a abrir sus ojos color chocolate y que vuelva a sonreír con esos labios de canela que tiene.

Tan solo decirle que su ordenador se muere de ganas de volver a sentir sus suaves dedos sobre el teclado, y que los niños franceses esperan que vuelva con más historias.

Sé que no va a fallarles. ^_***



DAME PLUME ^_***

I’d like to say a few words about Plume. Plume is her nickname as she has one of the prettiest jobs a woman can dream of: she is a story teller, Plume writes stories and books for kids.

She is also my dearest French girlfriend since the age of 15; we went to the same high school for three years and then life separated us to reunite us thirty years later. And you know what? Those thirty years were like yesterday.
We shared the same room during a week-end in Strasbourg two years ago, with other school mates, as a teen revival, and we had lots of fun.
Plume is a tall, cute brunette with chocolate eyes, a wide smile and a sunny French accent.

I am not going to disclose any secret nor personal stuff about her life, as she is known as a writer, if I tell you that she is married to a gorgeous tall guy with a piece of sky in his eyes, that they have three gorgeous kids and a cozy colorful house, in the south of France, where they live.

I have never met such a positive and optimistic, funny, cheerful and delicious woman in my whole life; Plume is like a real fairy tale character.
She’s a sorcerer, an enchantress and she bewitches everybody.

Last October during a little nap, by the fireplace, she had a bad dream. An ugly neglected witch from one of her stories, touched her generous chest and Plume was diagnosed a breast cancer… but… Plume has a fairy godmother who sent immediately the best magicians (doctors in our world) to save and protect her.
They did such a great job and she’s going to have a brilliant surgery mid June. Those magicians are so good and so optimistic that Plume has already planned some nice Greek holidays in August to meet Ulysses and the Cyclops.

She knows she can count on me. She knows she’s in my heart. We both know that she still has loads of stories to tell and that like in fairy tales she’s going to live with her Charming Prince happily for ever after.

On the surgery day, all her tale characters are going to sit in her room with her family, and watch on the “sleeping beauty” till she will open her chocolate eyes again and smile with those cinnamon lips of hers.

I just want to tell her that her laptop is longing to feel her soft fingers on the keyboard again, and that all the French kids are waiting for her to come back with more stories.
I know she’s not going to disappoint them ^_***.



3 Jun 2011

LISBETH SALANDER, EL ANGEL DE LA GUARDIA

El personaje de Lisbeth Salander me gustó al momento, y la reconocí inmediatamente cuando Noomi Rapace le dio vida en la gran pantalla.

Me gustó esta mujer escuálida, bajita, andrógina, inteligente, provocativa, tatuada y llena de piercings. Me gustó esta pirata informática y su memoria fotográfica, esta increíble investigadora privada, esta outsider total, con su sonrisa torcida, su mirada triste y profunda. Me gustó esta chica dura de pelar y su comportamiento osco, su indiferencia y su rabia, sus silencios, su dolor, su soledad, su aparente falta de emoción, su moralidad más que cuestionable, su tendencia a husmear… ¡Me gustó esta temblorosa luz de vela!

Me leí la trilogía “Millenium” de Stieg Larsson sedienta y hambrienta; avida por llegar cada vez más al fondo de la vida de Lisbeth, al presentir desde el principio que esta mujer era extremadamente frágil, desconfiada y que la vida la había tratado mal.

Este ser humano aparentemente tarado era lo que era por culpa de algo o de alguien que la había hecho así.

Lisbeth – Lizbeth en Hebreo significa dedicada a Dios – no podía haber nacido de esta forma; gente corrupta, seguramente hombres, eran los culpables de su perversion.

No voy a desvelar la historia de Lisbeth. Tan solo estoy tratando de explicar mi fascinación, mi admiración hacia su personalidad, tratando de saber por qué motivos es ella uno de los personajes de libro más intrigantes de este éxito mundial que es la trilogía de Larsson, tratando de entender por qué es prejuzgada y estereotipada, a pesar de suponer que ella se protege de su pasado y de su etiqueta de enferma mental. Estoy tratando de averiguar por qué no se puede dejar de mirarla ni dejar de seguirla tanto en el libro como en la pantalla.

Desearía expresar mi admiración hacia Noomi Rapace por su interpretación del personaje de Lisbeth. Esta talentosa actriz sueca se preparó y se entrenó muy duro para aprender a boxear y para aprender el kick-boxing, siguió incluso un régimen muy estricto para perder mucho peso y parecer anoréxica, e incluso se negó a que la doblasen en las escenas de lucha.

A pesar de que la nueva versión cinematográfica de “Los hombres que no amaban a las mujeres”, con Daniel Creig y Rooney Mara en los papeles principales, esté a punto de ser estrenada, la primera Lisbeth de la gran pantalla fue Noomi y su brillante interpretación seguirá en nuestras mentes para siempre.